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TEXAS

Texas después de la elección a la presidencia de Joe Biden

Hubo muchos votantes que eligieron representante republicano pero no votaron por Donald Trump

Martes 10 de Noviembre de 2020 6:28 AM

Por Medios

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Joe Biden tratará de dirigir a la nación durante la pandemia de coronavirus, reconstruir la economía y procurar un campo de juego parejo en que todos los estadounidenses puedan tener éxito.

Pero el más grande reto del presidente electo es unir a un país dividido, una hazaña que pocos presidentes en la historia moderna han podido lograr.

Estas son algunas observaciones sobre Biden y el estado de Texas tras las elecciones de hace ocho días.

Una cantidad récord de ciudadanos salió a votar o votó por correo para hacer oir su voz, pero resultó que muchos asumieron un enfoque matizado a la hora de llenar sus boletas, debido a que el voto de planilla completa es ilegal en Texas.

Esto dejó como resultado una elección démocrata en la carrera presidencial, mientras que las posiciones locales, y de representación estatal se inclinaron hacia los candidatos republicanos.

Biden podría ser un regalo para Abbott

En sus discursos de campaña cuando era procurador general y candidato a gobernador, el gobernador de Texas Greg Abbott con frecuencia bromeaba sobre despertar en la mañana y demandar al presidente Barack Obama.

Abbott y candidatos republicanos en todo el país recurrieron a temas anti-Obama con gran efecto.

Abbott y la dirigencia estatal republicana buscarán la reelección en 2022. Se trata de elecciones intermedias, y sin Trump en la boleta, Abbott usará a Biden como contrapunto para encender a su base conservadora.

Pero el gobernador podría ser desafiado por la derecha, y los demócratas lo fustigarán por su manejo de la pandemia.

Los republicanos siguen dominando la política en Texas, pero los demócratas han mejorado su posición.

La semana pasada se creía que la composición del electorado texano determinaría el resultado de la elección, mientras que el elevado número de votantes —mayor a los 11 millones, llevó la política texana a un territorio inexplorado.

Los demócratas tuvieron un desempeño fuerte, pero no alcanzaron sus propias expectativas de ganar una carrera estatal o tomar el control de la Cámara de Representantes de Texas.

Texas es un estado de centro-derecha, así que los demócratas tienen que formular un mensaje que cautive a la centro-izquierda para tener posibilidades de ganar elecciones estatales.

 

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